lunes, 5 de diciembre de 2011

Historia y Situacion Actual

Un sector mod, a finales de los 60, y ante la proliferación del hippismo, se radicaliza y toma un aspecto más obrero. Este sector estaba en contacto con inmigrantes antillanos, y frecuentaban los mismos clubes y coincidían en gustos musicales. Especialmente el reggae, (el que ahora se conoce como early reggae o skinhead reggae), que antes de ser un vehículo de expresión de delirios místicos sobre Babilonia, Sión y Jah, era simplemente música de baile, y sus precursores, rocksteady y ska. Especial mención al disco Skinhead Moonstomp, de los jamaicanos Simaryp, (antes Pyramids). Bien, estos primeros skinheads, si bien no eran racistas como se deduce de sus gustos musicales, no tenían orientación política como grupo, si acaso la personal de cada uno, aunque la tónica general era de apoliticismo. Por otra parte, estéticamente la imagen no tenía connotaciones paramilitares. Normalmente Camisa Ben Sherman blanca y a veces a cuadros o rayas, sta press (como pantalones de vestir, con raya pero sin pinza, y de una tela resistente a las arrugas), tirantes de una pulgada y botas de trabajar con puntera de acero de seis u ocho agujeros, y en raras ocasiones de diez. También zapatos, con calcetines de colorines o a rayas y chaqueta harrington o abrigo donkey o piecoat. Para salir, traje de moharé, zapatos loafers y abrigo crombie. Sombrero pork pie en alguna ocasión. El pelo no era raro que fuera lo suficientemente largo como para peinar raya. Como veis, poco que ver con los pelados al cero actuales con bomber, pantalones de camuflaje y botas commando de caña hasta la rodilla. El asunto de la violencia, ya existía. De hecho ya había empezado con las multitudinarias peleas de Margate, Hastings y Brighton en el 1964, reflejadas en el film Quadrophenia, y las habituales peleas entre mods, mucho más comunes que las de que pasaron a la fama con los rockers, que heredaron los skinheads, organizados por barrios, y que se trasladaron a los campos de fútbol. En general, las clásicas disputas entre chavales de distintos barrios.
A finales de los 70, aparece el Oi!, una versión menos frívola del punk, interpretado normalmente por grupos de híbridos de punk y skin. Aquí es donde surge la estética actual, aunque siguieron existiendo puristas. En este momento el National Front británico mete la cuchara y empieza a pescar a los más garrulos. Han nacido los skinheads nazis. Empiezan a surgir los problemas. Grupos como los Sham 69, reniegan de este sector y dicen publicamente que no los quieren en sus conciertos, pese a esto, alguna vez se oye algún tema suyo coreado por los nazis en algún estadio. Otros, más radicales, como los Angelic Upstarts se declaran abiertamente comunistas. Lo mismo pasa con otros como los Redskins, cuyo nombre es bastante significativo, aunque tanto esteticamente, como musicalmente, (su sonido estaba mucho más cerca del rhythm and blues que del rock, y, desde luego, a años luz del punk o el oi!). Por otra parte, estaban los racistas, con Ian Stuart y su grupo, Skrewdriver, a la cabeza. De esta época data la frase de Margaret Thatcher de que iba a crucificar a todos los skinheads, inspirando un clásico de la iconografía skin.A principios de los ochenta, la separación era completa y cada cual iba ya por su lado, y las peleas entre ellos eran norma de la casa. Aparecen organizaciones neonazis de skinheads como Blood & Honour, con el propio Stuart a la cabeza. Los skinheads "tradicionales", junto con mods , inician el movimiento 2Tone. Un revival ska, con apenas connotaciones políticas. Este es el tipo de ska que suele conocer la gente, aunque tecnicamente, tiene más de rocksteady acelerado que de ska.
A mediados de los 80, y dado que la actitud de los skin nazis es un bocado suculento para la prensa amarilla, la gente ya identifica skinhead con neonazi. Un grupo de skinheads antiracistas de EEUU crea el movimiento SHARP, (Skinhead Against Racial Prejudices) para intentar lavar la imágen de los skinheads. Antiracista, pero sin implicaciones políticas. Su lema: Neither red, nor fascist... just pure skinhead, y con un casco troyano como emblema, similar al de la discográfica de música jamaicana Trojan.
Aquí en el estado, como todo, poco, tarde y mal, salvo honrosas excepciones. Grupos como Decibelios, de los que aun se puede ver uno de sus videoclips en la colección de DVDs que apareció hace un año en los kioskos de la Bola de Cristal, Kortatu, con Fermín Muguruza al fente, y otros de más o menos renombre. Este artículo de un miembro de los recientemente resurgidos Skatalà es bastante descriptivo.
Luego empezaron a aparecer otras organizaciones, que en este país, donde la mitad de la gente se quedó en el 36, encontraron un caldo de cultivo ideal, y floreció al calor de todo un batiburrillo de anorkopunks, extrañas uniones anarcocomunistas y perroflauteo en general. Algunos con un posicionamiento político razonado y consecuente, otros, los cachorrillos, con el parche más resultón, sin saber que hay detrás de la hoz y el martillo poco más que el que hay pegarse con los nazis.
Tras esta larguísima introducción, voy a exponer el tema principal. Tengo amigos y amigas skinheads, y algunos, aunque con una idea formada sobre política, no supeditan el resto de su vida a ella, ni van haciendo gala y ostentación de la misma, respetando, además, otras formas de pensar. Es más, no suelen asistir a conciertos donde se prevé costreo, y les suele tirar bastante más la música negra que el oi!, del que, en muchos casos, pasan olímpicamente. Es normal, a nadie le apetece tragarse un mitin cada vez que sale a bailar. Evidentemente, no se juntan con nazis, y sí con gente reconocidamente izquierdista.
¿Cuál es el problema? Bien, pues resulta que para cierto sector de estos grupos, el no posicionarse politicamente a cada momento, y dedicar el resto de tus días a la lucha por esa idea, (partirse la cara con todo el que se identifique como facha, en general cualquiera que quede a la derecha de Trotsky), supone ya el ser ambiguo. El skinhead que no viste como un cruce de paramilitar del medio oeste americano y punki (el look actual de los gay skin londinenses, por cierto), es un aburguesado, y si en vez de escuchar la parodia del oi! que se hace en España prefieren el soul de las voces jamaicanas, unos snobs elitistas. Total, que el trad skinhead es, de salida, sospechoso. Y hay además cierta tendencia a culpabilizar a los apolíticos, (entiéndase como tal al que no quiere dedicar su vida a partirse la cara con los enemigos de la facción en particular, independientemente de si tiene formada opinión sobre política), y además tienen que ir pisando con pies de plomo para no acabar teniendo ellos la bronca, por tibios y no implicados. Además, el haber coincidido en alguna ocasión en el mismo local con algún facha reconocido, aunque ni lo hayas visto, te hace facha automaticamente.
He pasado una gran parte de mi vida rodeado de definidos como Comunistas, gente a la que le gusta la chachara, solidarios, amables y consecuentes, algo gruñones cuando se les antoja. También he pasado mucho tiempo con definidos como Anarquistas, a su bola, si tienen que dormir, duermen, pero son gente de puta madre al fin y al cabo. La pena, lo único que siento, es haber perdido el tiempo con niñatos del Oi!, de Botellón, destruyendo por donde pasan, y mirando mis pintas con cara de "Pero este mierda de donde ha salido". Completamente paranoides, hay varios tipos de personas para ellos, entre los que puedo describir los Anti-racistas (yo, por lo visto), los nazis (o fachas, en fin, el enemigo), y ellos mismos. Las conversaciones son una pasada, eso si, para reirse un rato, pero que no se den cuenta... "Tio, ayer estuve con tal... - Ala, pero que dices, si Tal es amigo de los Nazis, es un puto cerdo... - No hombre no... - Qué si coño, que le he visto pasarles informes detallados de nuestra situación, es un cerdo, un pijo de mierda." (en fin, yo no conocí al tal "Tal", pero la conversación lo decía todo... estan locos).
Finalmente el Oi! me ha cansado demasiado. Frases como "Good Night White Pride" (Buenas noches Orgullo Blanco) me han parecido completamente fuera de lugar (fuera de tiempo, y fuera de espacio).
En otro orden de cosas, la diferencia entre las inquietudes culturales de unos y otros es abismal. Mientras que los strinjers se limitan al fútbol, a beber, a fichar quien es o no ambiguo y las cuatro consignas ramplonas que aprenden de unos grupos que a base de copiarse entre ellos han terminado sonando casi todos igual, los skinheads tradicionales suelen ser ávidos coleccionistas de música, de un espectro amplísimo, desde rythm & blues y soul, a brit beat de los sesenta, pero, sobre todo, música jamaicana de finales de los 60's y principio de los 70's. Luego está la estética deliberadamente retro, en muchos casos, afición por las scooters clásicas, y por la estética pop sixties. No es raro verlos mezclados en fiestas puramente mod. Solo hay que ver a una skinhead con un corte de pelo chelsea decente con un vestido 6ts a medida y una strinjer emulando a Tank Girl. No hay color.

5 comentarios:

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    1. joder hijo de prostituta ten un poco de dignidad bastardo!

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    1. joder pero que lameculos sois hijo de prostituta!

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  3. mas perroflauta sera el culo de la ramera cerda zorra perra y doble prostituta de tu madre apolo cerdo de mierda ambiguo lameculos de nazis, ciber "skin" hijo de prostituta! 2 de las primeras bandas precursoras del oi! fueron los angelic upstarts( de izquierda) y los escoceses oi! Polloi ( anarquistas) para no hablar de la bandade power soul the redskins ( tambien de izquierda) y ya que rebuznas sobre kortatu apolitico cagao hijo de ramera, ellos siempre han sido de izquierda y nacionalistas vascos, para los hablar de los redskins cazadores de fachas parisinos a mitad de los 80, y todo esto antes de sharp, rash y tu basura de bandas apolocerdas hijo de doble prostituta! a leer mas y a rebuznar menos ambiguo de mierda! lameculos de nazis hijo de perra!

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